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En la segunda parte del viaje tocaba descubrir una pequeña parte de la isla de Java. Los templos de Borobudur y Prambanan eran nuestro siguiente objetivo, junto con el volcán Bromo.

 

Lo mejor de este viaje es que en cada etapa sentíamos que nos quedaba lo mejor por vivir, y ninguna etapa nos defraudó. 

 

Llegamos a Java, después de pasar tres días en la selva de Borneo viendo orangutanes en libertad, os podéis imaginar el subidón que llevábamos en el cuerpo, y las ganas que teníamos de que el siguiente destino estuviera a la altura. 

 

Los días en Java los recordamos con mucho cariño. Nos alojamos en los pueblos de Borobudur y Prambanan  y comprobamos que una vez que se cierran los templos y los turistas desaparecen, en las calles y en los warungs solo queda la gente local. La gente con la que nos cruzamos en Java fue una de las más amables del viaje, siempre dispuestos a ayudar y a conversar. 

 

 

También se trató del primer contacto por libre en Indonesia, ya que los días en Borneo fueron con guía dentro del Parque Nacional Tanjung Puting, así que disfrutamos de la libertad de organizar el poco tiempo que teníamos a nuestro antojo, que es como realmente nos gusta viajar. 

 

Fueron días muy intensos, ya que teníamos poco tiempo, pero la magia que desprenden los templos y ver amanecer en el volcán Bromo son dos de los momentos del viaje que no olvidaremos.

 

 

Para que os situéis...

 

Java es la isla más poblada de mundo y en ella encontraréis la capital de Indonesia, Jakarta, que a su vez es también la ciudad más poblada del país. Aunque de la ciudad de la que más oiréis hablar es Yogyakarta que sirve como punto de partida para visitar los templos de Borobudur y Prambanan. 

 

 

Dentro de la isla cogimos un vuelo interno, que nos acercó más a la población donde se encuentra el volcán Bromo, ya que era un desplazamiento en le que por tierra perdíamos mucho tiempo. De hecho pasamos allí menos de 24h y fue una de las aventuras del viaje que más recordamos. 

 

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA:

 

 

- BOROBUDUR (Horario: 6 a 17h)

 

Se encuentra a 40km de la ciudad de Yogyakarta. Se recomienda visitar el templo al amanecer. 

 

Entrada adulto: 17,80€

Entrada niño (menores de 11 años): 8,95€

Carnet estudiante: 50% de descuento.

 

Si quieres ver el amanecer desde el interior del templo  la entrada cuesta 28€, y no acepta ningún tipo de reducción. Esta entrada te permite entrar al templo a artir de las 4:30h desde el hotel Manohara Resort y estar allí antes de que abran las puertas al templo. 

 

¿Cómo llegar desde Yogyakarta a Borobudur en transporte público?

 

Se puede llegar al templo con la compañía de autobuses Trans Jogja. Tendréis que coger la línea 2A para ir al templo y la 2B para volver del templo a la ciudad. 

 

 

-PRAMBANAN (Horario: 6 a  17h)

 

El mejor momento para visitar el templo es al atardecer. El templo se encuentra a tan solo 18km de la ciudad de Yogyakarta. 

 

Entrada adulto: 16,18€ 

Entrada niño (menores de 11 años): 8,09€

Carnet estudiante: 50% de descuento.

 

 

¿Cómo llegar de Yogyakarta a Prambanan en transporte público?

 

La compañía de autobuses de línea se llama Trans Jogja. Tendréis que coger la línea 1A para ir al templo y la línea 1B para volver del templo a la ciudad. 

 

 

Si tenéis pensado visitar los dos templos, la mejor opción es comprar la entrada combinada Borobudur + Prambanan

 

Adulto: 26,79€

Niño (menores de 11 años): 13,39€

Carnet estudiante: 50% de descuento. 

 

 

¿Se pueden visitar los dos templos el mismo día?

 

Sí. Si se dispone de poco tiempo en la isla es una opción viable. Para tener tiempo suficiente, tendrás que pegarte un buen madrugón y de esta forma verás el amanecer en un templo y el atardecer en otro. Es aconsejable ver el amanecer en Borobudur, y el atardecer en Prambanan.

 

Puedes contratar chófer privado, alquilar un vehículo propio, contratar una excursión de un día o bien utilizar el transporte público.

Nosotros lo hicimos en un mismo día en transporte público, ya que dormimos en Borobudur y no tuvimos que hacer el trayecto desde Yogyakarta.  Si solo dispones de un día y te alojas en Yogyakarta, quizás la mejor opción es contratar una excursión o un chófer privado con precio cerrado para un día.

 

Si optáis por el transporte público deberéis combinar las rutas de las que os hablaba anteriormente. Tendréis que retroceder hasta Yogyakarta en ambos casos, para combinar el bus:

 

Si estás en Borobudur tendrás que coger la línea 2B para volver a Yogyakarta y desde allí coger la línea 1A para ir al templo de Prambanan.

 

Si estás en Prambanan tendrás que coger la línea 1B para volver a Yogyakarta y desde allí coger la línea 2A que te llevará al templo de Borobudur

 

 

 

Breve resumen de los días en Java:

 

  • Día 5: Vuelo Pankalanbun - Semarang, trasladó en taxi hasta el pueblo de Borobudur.

  • Día 6: Amanecer desde el mirador de Setumbu - visita templo de Borobudur - Visita al templo de Prambanan.

  • Día 7: Prambanan - Yogyakarta - Vuelo desde Yogyakarta a Surabaya - Traslado con chófer a Probolingo al pie del Volcán Bromo

  • Día 8: Amanecer volcán bromo- excursión al cráter del volcán - Traslado a Surabaya.

 

 

Os dejo con el diario de una de las etapas más intensas y mágicas del viaje...

 

 

26 de junio de 2016

Día 5: Pangkalanbun - Semarang- Borobudur

 

Volamos desde Pankalabun (Borneo) a Semarang (Java), ya que era el vuelo directo que nos dejaba más cerca de los templos de Borobudur y Prambanan. Llegamos cerca del mediodía. Para desplazarnos desde Semarang a Borobudur, buscamos un taxi fuera del aeropuerto, ya que los que había allí tenían precio cerrado y estaban poco abiertos a negociar. Después de una breve caminata paró un taxista que entró en el juego del regateo. El trayecto era de unas 3h y salió por 400.000 rupias (2 personas).

 

Al llegar a Borobudur, ya era tarde para visitar el templo ya que cierra pronto. Así que nos instalamos y nos dedicamos a investigar el pueblo. Acabamos cenando en el puesto callejero que más éxito tenía entre los locales, los jóvenes hacían cola con la moto, para llevarse bolsitas llenas de estos pinchos satay acompañados con una salsa deliciosa. En ese momento nos dimos cuenta de que eramos los únicos extranjeros. Una vez cierra el templo los turistas vuelven a Yogyakarta, donde la mayoría de ellos se alojan.

 

 

Al volver al hotel preguntamos a los chicos que lo llevaban si nos podían subir ellos al día siguiente a ver el amanecer desde el mirador de Setumbu, pero el precio que nos dieron nos pareció desorbitado, así que nos fuimos a dormir prontito, ya que sobre las 4 teníamos que estar preparados para ver el amanecer desde el mirador de Setumbu, y antes de esa hora teníamos que encontrar a alguien que nos llevara por un precio razonable. 

 

 

 

27 de junio de 2016

Día 6: Amanecer desde el mirador de Setumbu - Templo Borobudur - Templo Prambanan 

 

Nos despertamos sobre las 3:30h, ya que salimos a la aventura porque no teníamos como llegar hasta el mirador que se encontraba a unos cuantos km de nuestro hotel. Preguntamos en la recepción de un resort cercano, y después de regatear un buen rato el precio conseguimos que nos llevaran hasta el mirador en dos motos (lo sé, a Asia hay que ir sabiendo llevar moto, pero no es nuestro caso). 

 

Llegamos bien pronto al mirador, cogimos primera línea y el día no prometía mucho ya que amaneció bastante nublado y con una ligera lluvia. Y así fue, para que engañaros, no fue uno de los mejores amaneceres del viaje. Bajo nuestra opinión el mirador está muy alejado, y la mejor opción para ver el amanecer es hacerlo desde dentro del templo, aunque la entrada sea bastante más cara. Si volviera lo haría de esta manera. Aunque seguramente la vistas desde el mirador mejoran en un día soleado.

 

 

 

Borobudur...

 

Un poco antes de que abrieran el templo volvimos a coger las motos. El viaje de vuelta, a la luz del día  nos sorprendió con un paisaje lleno de palmeras y vegetación. Aunque el día no acompañaba mucho, íbamos con toda nuestra ilusión a descubrir uno de los templos, más impactante del mundo, y el que más me ha sorprendido hasta el momento. 

 

 

 

Lo mejor de Borobudur, es que hasta que no pagas la entrada y entras al recinto no ves lo que te espera, por eso cuando lo encuentras de frente, entiendes porque es Patrimonio de la Unesco, y porque no hay nadie que lo visite que quede indiferente.

 

 

Se trata del mayor templo de peregrinación budista del mundo y el monumento más visitado de Indonesia. Fue construido sobre una colina entre los años 750 y 850. En el siglo XIV fue abandonado y quedó cubierto por cenizas volcánicas y vegetación, hasta  que en el 1814 fue descubierto por los británicos.

 

Está construido como una gran estupa y si se mira desde arriba tiene la forma de un gran mandala budista. Es de base cuadrada y lo forman 9 plataformas. En las plataformas superiores  se encuentran 72 estupas pequeñas con forma de campana que rodean una gran estupa central. Dentro de cada estupa encontramos una estatua de Buda. 

 

Cada plataforma representa un estado de iluminación. Se debe ascender a las plataformas en el sentido de las ajugas del reloj.

 

Borobudur es una mezcla de magia, misticismo y serenidad. Fue una experiencia increíble recorrerlo y sentarnos a contemplar  el paisaje que lo rodea. 

 

Si la estructura exterior sorprende, una vez que entras dentro te sumerges en un espacio mágico, en el que tienes que ir ascendiendo para descubrir su interior. Es un viaje místico, en el que cada nivel estarás más atrapado. Nosotros llegamos al templo con una niebla que aún lo hacía más misterioso, poco a poco fue desapareciendo y apareció el sol, y dejo al descubierto un paisaje verde intenso, desde donde se podía ver a lo lejos el volcán Merapi.  Vivimos unos momentos mágicos.  

 

 

 

Os recomendamos que entréis al templo a las 6 de la mañana, hora en que lo abren, ya que tendréis la oportunidad de recorrerlo con muy poca gente. 

 

 

Sobre las 10:30h conseguimos despedirnos del templo e irnos para el hotel. Desayunamos, recogimos nuestras mochilas y nos pusimos rumbo a Prambanan en el autobús de línea. Llegamos a la ciudad de Prambanan donde también pasaríamos la noche sobre las 14h. El hotel estaba justo delante del templo.

 

Prambanan...

 

El templo lo formaban más de 200 templos hindúes aunque parte de la construcción se derrumbó durante un terremoto que tuvo lugar en el siglo XVI. Es el mayor templo hindú de Indonesia y uno de los más grandes de Asia. Forma parte de la Unesco y al igual que Borobudur, deja sin palabras.

 

Se construyó en el siglo XI y cada uno de sus templos principales hace honor a Trimurti, que es como se representa el dios hinduista en sus tres formas: Brahma (creador), Shiva (destructor) y Visnú (preservador).

 

A pesar del deterioro evidente que presenta, los tres templos principales impactan con su gran tamaño, y están rodeados por otros tres templos más modestos. 

 

 

Los tres templos se pueden visitar por dentro, aunque su interior es bastante diáfano a excepción de algunas tallas. Impresiona subir sus grandes escalinatas y ver el resto de templos con perspectiva. 

 

Cuando llegamos a Prambanan el cielo estaba bastante cubierto, nada de fotos con un atardecer rosado, como yo había imainado... pero llegados a ese punto, con que no nos cayera el diluvio universal que se estaba preparando nos conformábamos... 

 

Tal como entramos al recinto se nos presento un chico muy joven con la acreditación de guía. Nos explicó que había estudiado turismo y español y que estaba allí para hacer prácticas de ambos estudios, y que si queríamos de forma totalmente gratuita nos hacía un tour guiado por el templo. Nosotros desconfiados le dejamos claro que no le pagaríamos al finalizarlo, y el de nuevo nos dijo que para el era la mejor manera de perfeccionar su trabajo. 

 

Su cara de buena gente nos acabó de convencer y la verdad es que se convirtió en un guía excelente, que además de conocer a la perfección la historia y detalles curiosos del templo, nos hizo de fotógrafo y nos llevó hasta el templo de Sewu, un templo budista que se encuentra en el mismo recinto. Además a lo largo de la visita nos explicó muchas cosas de su día a día y su cultura. Fue una experiencia muy enriquecedora, tuvimos mucha suerte de cruzarnos con el.

 

 

Estábamos tan encantados con la visita y toda la ayuda que nos ofreció que al despedirnos le quisimos agradecer el tiempo que nos había dedicado con una propina, que el muy educadamente se negó a aceptar. 

 

Cuando se marchó nuestro guía improvisado, apuramos los últimos minutos antes de que cerraran el templo caminando entre sus construcciones. Igual que nos había pasado por la mañana en Borobudur, costaba marcharse y dejar esa maravilla atrás, aunque el diluvio rompió la magia y nos hizo correr hasta debajo de un árbol. Llovía tanto que a pesar de estar cerca del hotel nos quedamos allí a esperar que amainara el temporal. Y mientras analizábamos lo bonito que había sido el día y arreglábamos el mundo empezaron a aparecer bajo la lluvia pequeños sapos saltando a nuestro alrededor. Y así entre risas y contando sapos paró de llover y buscamos el warung más cercano. Aún nos reímos recordando ese momento!

 

 

Igual que pasó en Borobudur la noche anterior, cuando cierra el templo solo queda en la ciudada la gente local. Fue muy agradable mezclarse con ellos durante la cena y conversar. Una vez más nos demostraban su amabilidad e interés por nuestra vida en España.

 

 

 

28 de junio de 2016

Día 7: Prambanan - Yogyakarta - Vuelo desde Yogyakarta a Surabaya - Traslado a Probolingo (Volcán Bromo)

 

Este fue sin duda unos de los días más largos del viaje. Ya que se nos juntó con el día siguiente. Pero no hay nada que pueda con las ansias de conocer mundo!

 

El día empezó con una visita muy light por Yogyakarta. A pesar de que esta ciudad entra en la ruta de casi todos los viajeros, nosotros solo le dedicamos una mañana. En la que paseamos por la calle Malioboro y visitamos un taller artesanal de Batik. La idea principal era visitar el Kratón y el Palacio del agua, pero encontramos los dos cerrados.

 

 

Uno de nuestros objetivos en la vista a Yogyakarta era contratar un servicio de chófer que nos llevara desde Surabaya hasta los pies del volcán Bromo, pero los precios que nos dieron eran muy altos, así que decidimos negociarlo sobre la marcha esa misma tarde-noche al llegar al aeropuerto de Surabaya, cruzando los dedos para que nos saliera bien la jugada...

 

 

Después de comer partimos nuevamente en el autobús de línea a Prambanan recogimos nuestro equipaje y en un becak partimos rumbo al aeropuerto que estaba a unos 10km. 

 

Nuestro vuelo partió a la hora prevista y allí estábamos nosotros volando sin tener ni idea de como llegaríamos a Probolinggo, la población más cercana al Volcán Bromo y desde donde parten los Jeep que te llevan al volcán, pero con la intuición de que iba a salir bien la jugada. A pesar de que teníamos menos de 24h...

 

Tuvimos suerte! Solo llegar al aeropuerto se acercaron a nosotros conductores privados que nos ofrecían llevarnos hasta el Bromo a ver el amanecer y devolvernos al mismo aeropuerto al día siguiente para coger el vuelo que teníamos previsto para volar a Lombok. Aquello parecía Pekin Express, y por lo que parecía íbamos a completar con éxito la etapa!

 

Después de regatear el precio un buen rato accedieron a darnos el pack completo para los dos por 900.000 Rupias, para que os hagáis a la idea era menos de lo que me pedían solo por una persona las agencias vía Internet y en la misma calle Malioboro. 

 

Nos pusimos en marcha y fuimos dando cabezadas las 3h de trayecto que separaban el aerouerto de Surabaya de Probolinggo. Llegamos sobre las 1:30h de la noche y sobre las 3h, nos pasaba a recoger el 4x4, por lo que le pedimos permiso al chófer para quedarnos a dormir en la furgoneta y ahorrarnos la noche de hotel, que iba a durar menos de 2h.

 

Os cuento como sigue la aventura...

 

 

 

29 de junio de 2016

Día 8: Amanecer sobre el Bromo- Excursión libre al cráter del volcán- Traslado a Surabaya

 

Este último día Java nos regaló un momento mágico... Unos de los amaneceres más especiales que hemos visto y un paisaje impactante y difícil de olvidar...

 

A las 3h puntuales salimos de las furgoneta y la cambiamos por el jeep. Nos preguntábamos como podíamos estar tan despiertos a pesar de no haber dormido prácticamente nada desde el día anterior y solo deseábamos que el trote que nos habíamos pegado hasta llegar allí mereciera la pena...

 

El Jeep puntual empezó su marcha hacia el Parque Nacional Tengger Semeru, donde se encuentra el conocido Monte Bromo.

 

A los pocos minutos el Jeep entró en un mar de arena volcánica, y a pesar de no ver prácticamente nada por la hora que era, intuíamos que iba evitando saltos de arena, pero como lo hacía a gran velocidad la parte de atrás del Jeep se convirtió en una especie de atracción de feria. Tengo que reconocer que fue divertido, aunque pongo en duda que fuera seguro. 

 

Finalmente llegamos a una pista asfaltada y nos dejó a un paseo de un mirador. Tal y como habíamos leído íbamos bien abrigados ya que allí las temperaturas desciende por debajo de los 10 grados. Si no queréis cargar con ropa de abrigo, allí podréis alquilar todo lo que os haga falta. 

 

Sobre las 4 de la mañana llegamos al mirador. La verdad es que había mucha más gente de la que nos hubiera gustado encontrar, pero en un lateral con buenas vistas encontramos un trocito más despejado. Ahora solo faltaba tener más suerte que en Borobudur y que el día amaneciera soleado. 

 

Sobre las 4:30h empezó a aclarar y el día nos regalaba una estampa preciosa del monte Bromo rodeada de nubes, que le daban un aspecto muy mágico. A las 5 de la mañana empezó el espectáculo. El sol se abrió paso entre las nubes e iluminó un paisaje que parecía sacado de otro planeta. Nos quedamos allí clavados cerca de una hora, disfrutando de las vistas, comentando lo bonito que estaba siendo y haciendo mil fotos para el recuerdo. Fuimos de los últimos en abandonar el mirador.

 

Volvimos a Jeep que inició el descenso para llevarnos a la falda del volcán. Pero antes de llegar le pedimos que parara un par de veces para contemplar el paisaje desde otras perspectivas... realmente era precioso. Tanto que se nos había olvidado por completo que ni siquiera habíamos dormido. 

 

 

Ver el mar de arena volcánica a plena luz del día impresionaba. Parecía un paisaje lunar desértico. Pedimos que parara también allí para vivirlo en primera persona antes de subir al cráter del volcán. Después de una breve parada nos dejó en el parking desde donde se incia el ascenso al cráter.

 

Veréis solo llegar que la gente local te ofrece hacer una parte del trayecto hasta la escalinata de subida en moto o bien a caballo. Nosotros hicimos todo el trayecto a pie. 

 

A medida que nos íbamos acercando a la escalinata veíamos a la gente bajar llena de barro hasta la rodilla o bien sin zapatos caminando descalzos por el barro... en seguida vimos que de la escalera bajaba lentamente una densa capa de lodo, que se había formado con las fuertes lluvias de los días anteriores. Rápidamente optamos por la opción de descalzarnos y así evitar tener que tirar las bambas al acabar la excursión. Así que descalzos iniciamos el ascenso. Tranquilos, no está siempre así!

 

Pensamos que no se nos haría muy dura la subida, pero la fuerte pendiente y el lodo no ayudaban mucho. Tuvimos que ir bien cogidos para no resbalar a cada paso. Eso sí riéndonos sin parar de la aventura que estábamos viviendo, de las pintas que llevábamos y de como tenía pinta de que íbamos a acabar! 

 

 

El esfuerzo se vio ampliamente recompensado al llegar al cráter del volcán y ver salir tan de cerca la densa columna de humo. Es impresionante estar tan cerca de un volcán en activo y sobrecoge pensar que la última erupción tuvo lugar el año anterior.

 

 

Desde allí arriba las vistas son increíbles! Tienes una perspectiva alucinante del mar de arena y del paisaje desértico que caracteriza la zona. 

 

No parábamos de comentar la inmensa suerte que teníamos de estar viviendo un viaje con tantos momentos especiales. 

 

El ascenso fue más rápido aunque con algún resbalón de por medio. Tuvimos que lavarnos los pies en un lavabo de dudosa higiene antes de volvernos a calzar las bambas para subir al Jeep.

 

 

El 4x4 nuevamente nos dejó en el bar donde nos esperaba el chófer de la furgoneta. Después de un buen desayuno pusimos rumbo a Surabaya donde nos dejó en el aeropuerto a la hora acordada. Felices de que la aventura improvisada hubiera salido tan bien pusimos rumbo a la isla de los paisajes salvajes...Lombok! Os lo contamos todo en la próxima etapa del viaje...

 

 

Nos fuimos de Java con la mochila cargada de grandes momentos y experiencias únicas... Aún hoy nos emocionamos recordando la magia de los templos y el amanecer en el Bromo...  

 

 

Os dejo aquí otros enlaces relacionados con este viaje:

- Preparativos de viajes a Indonesia 

- Ruta de 19 días por Indonesia.

- Presupuesto de viaje a Indonesia y hoteles

- Indonesia... Un sueño hecho viaje

- Vídeo Indonesia... Un sueño hecho viaje

- Borneo, tierra de orangutanes. Tres días en la selva

 

 

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Sobre mí

Soy Ester. Adicta a la vida, los viajes y las fotos.

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